Día 293

Palabras, la Palabra de Dios y «palabras»

Sabiduría Proverbios 25:11-20
Nuevo Testamento 1 Timoteo 4:1-16
Antiguo Testamento Jeremías 40:7-42:22

Introducción

El actor David Suchet, conocido por su papel protagonista en la saga policial británica Poirot, cuenta cómo hace unos años estaba dándose un baño en un hotel en Estados Unidos, cuando de pronto sintió un deseo repentino e impulsivo de leer la Biblia. Logró consiguir una Biblia de los gedeones y empezó a leer el Nuevo Testamento. Al leerla, se encontró con Jesucristo. Dijo lo siguiente:

«De alguna parte me vino el deseo de leer otra vez la Biblia. Esa es la parte más importante de mi conversión. Empecé por los Hechos de los Apóstoles y después fui recorriendo las epístolas a los Romanos y los Corintios de Pablo. No fue hasta después de hacerlo cuando llegué a los evangelios. De repente, descubrí la manera en la que hay que caminar en la vida».

En la Biblia están las palabras más poderosas jamás escritas. Las palabras son un tema importante en ella, y el vocablo «palabra» se usa en diferentes sentidos en los pasajes de hoy.

  • Primero, es usado en el sentido de nuestras palabras. Las cosas que decimos pueden ser buenas o malas (Proverbios 25:11-20).

  • Segundo, también es usado en el sentido de la Palabra de Dios, la cual es en su mayor expresión Jesucristo (Juan 1:1; Hebreos 1:2), pero también se refiere a la Palabra de Dios en las Escrituras y en la predicación y la enseñanza (1 Timoteo 4:1-16).

  • Tercero, la Biblia también usa la frase «palabra del Señor» en el sentido de profecía (Jeremías 42:7). Dios continua hablando a la iglesia por medio de mensajes proféticos (1 Timoteo 4:14). Por supuesto, debemos distinguir los profetas del Antiguo Testamento —cuyas «palabras» eran desde luego «la palabra del Señor» y ahora son parte de las Escrituras— de las «palabras» proféticas hoy, que han de ser contrastadas con las Escrituras.

Sabiduría

Proverbios 25:11-20

11 Como naranjas de oro con incrustaciones de plata
son las palabras dichas a tiempo.

12 Como anillo o collar de oro fino
son los regaños del sabio en oídos atentos.

13 Como frescura de nieve en día de verano
es el mensajero confiable para quien lo envía,
pues infunde nuevo ánimo en sus amos.

14 Nubes y viento, y nada de lluvia,
es quien presume de dar y nunca da nada.

15 Con paciencia se convence al gobernante.
¡La lengua amable quebranta hasta los huesos!

16 Si encuentras miel, no te empalagues;
la mucha miel provoca náuseas.

17 No frecuentes la casa de tu amigo;
no sea que lo fastidies y llegue a aborrecerte.

18 Un mazo, una espada, una aguda saeta,
¡eso es el falso testigo contra su amigo!

19 Confiar en gente desleal en momentos de angustia
es como tener un diente careado o una pierna quebrada.
20 Dedicarle canciones al corazón afligido
es como echarle vinagre a una herida
o como andar desabrigado en un día de frío.

Comentario

1. Usa tus palabras para un buen efecto

  • Las buenas palabras

Las palabras que hablamos importan de verdad. A veces, tienen un muy buen efecto. Cuando alguien encuentra las palabras justas en la ocasión adecuada, tiene algo de hermoso: «Como naranjas de oro con incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo» (v.11).

Algo un poco menos fácil de escuchar, pero igualmente valioso es «la sabia reprensión en quien sabe recibirla» (v.12b, DHH). Recibir críticas siempre es duro, pero como dice el autor de Proverbios, son «como anillo o collar de oro fino» (v.12). Los amigos que nos aman tanto que están dispuestos a confrontarnos son de altísimo valor.

De la misma manera, los amigos dignos de confianza o los mensajeros que mantienen su palabra, son «como frescura de nieve en día de verano» (v.13).

La lengua es muy ponderosa: «Con paciencia se convence al gobernante. ¡La lengua amable quebranta hasta los huesos!» (v.15). O como dice The Message: «Unas palabras suaves rompen las rígidas defensas».

  • Las malas palabras

Pero hay algunos usos de palabras contra los que el escritor de Proverbios nos advierte. Las promesas vacías llevan al desencanto: «Nubes y viento, y nada de lluvia, es quien presume de dar y nunca da nada» (v.14).

En general, no es bueno pasar demasiado tiempo hablando a una persona o un grupo en particular: «No frecuentes la casa de tu amigo; no sea que lo fastidies y llegue a aborrecerte» (v.17). Necesitamos un equilibrio en nuestras relaciones. Las palabras tienen que repartirse ampliamente.

Otro mal uso de las palabras es el falso testimonio. Este puede darse ante un tribunal o simplemente en nuestras conversaciones o en línea: «Un mazo, una espada, una aguda saeta, ¡eso es el falso testigo contra su amigo!» (v.18). Es muy doloroso leer o escuchar cosas que simplemente no son verdad.

Oración

Señor, gracias por el poder de las palabras para traer bendición. Pon hoy una salvaguarda a mis labios y vigila mi lengua para que solo pronuncie buenas palabras.

Nuevo Testamento

1 Timoteo 4:1-16

Instrucciones a Timoteo

4El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos abandonarán la fe para seguir a inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas. 2 Tales enseñanzas provienen de embusteros hipócritas, que tienen la conciencia encallecida. 3 Prohíben el matrimonio y no permiten comer ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes, conocedores de la verdad, los coman con acción de gracias. 4 Todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable si se recibe con acción de gracias, 5 porque la palabra de Dios y la oración lo santifican.

6 Si enseñas estas cosas a los hermanos, serás un buen servidor de Cristo Jesús, nutrido con las verdades de la fe y de la buena enseñanza que paso a paso has seguido. 7 Rechaza las leyendas profanas y otros mitos semejantes. Más bien, ejercítate en la piedad, 8 pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo, ya que incluye una promesa no sólo para la vida presente sino también para la venidera. 9 Este mensaje es digno de crédito y merece ser aceptado por todos. 10 En efecto, si trabajamos y nos esforzamos es porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios viviente, que es el Salvador de todos, especialmente de los que creen.

11 Encarga y enseña estas cosas. 12 Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza. 13 En tanto que llego, dedícate a la lectura pública de las Escrituras, y a enseñar y animar a los hermanos. 14 Ejercita el don que recibiste mediante profecía, cuando los ancianos te impusieron las manos.

15 Sé diligente en estos asuntos; entrégate de lleno a ellos, de modo que todos puedan ver que estás progresando. 16 Ten cuidado de tu conducta y de tu enseñanza. Persevera en todo ello, porque así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.

Comentario

2. Entrégate a la Palabra de Dios

Es muy triste y decepcionante cuando los cristianos practicantes se desvían de su fe. Pablo escribe que algunos están dejando su fe para correr detrás de «inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas» (v.1).

Guárdate contra el engaño estudiando la verdad que es revelada por el Espíritu Santo en la Palabra de Dios.

Pablo advierte contra las falsas enseñanzas que nos dicen que «no te cases» o no comas «ciertos alimentos» (v.3). Escribe: «El Espíritu dice claramente…» (v.1) y «todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable si se recibe con acción de gracias, porque la palabra de Dios y la oración lo santifican» (vv.45).

Pablo urge a Timoteo a transmitir la «buena enseñanza» que ha recibido (v.6). Un ejemplo de la buena enseñanza es el «mensaje digno de crédito» (v.9) de que Dios «es el Salvador de todos, especialmente de los que creen» (v.10).

Timoteo es llamado a actuar así: «Estas cosas manda y enseña» (v.11). Tiene que ser un ejemplo para los creyentes en el hablar (igual que en la vida, el amor, la fe y la pureza). Pablo le urge a dedicarse a la pública lectura de la Escritura, a su enseñanza y predicación (v.13). Esta debe ser siempre una alta prioridad para los líderes (ver 5:17).

Toda esto es parte de ejercitarte «en la piedad» (4:7). Es bueno ejercitarse y mantenerse en forma —«el ejercicio físico trae algún provecho» (v.8a)— pero ejercitarse en la «piedad» es mucho más importante que el entrenamiento físico. Como dice The Message: «Ejercítate diariamente en Dios, nada de flacidez espiritual \[...\] poniéndote en forma para hoy y para siempre» (v.8b, MSG).

En la vida cristiana tu edad no define tu madurez. Pablo escribe: «Que nadie te menosprecie por ser joven» (v.11). Da ejemplo con tu vida sin importar cuál sea tu edad. Más aun, la edad no es límite para enseñar la palabra de Dios.

Pablo insta a Timoteo a vigilar su vida y su doctrina atentamente (v.16). Vigila tu vida y tus labios. «Ten cuidado de tu conducta y de tu enseñanza» (v.16).

También se refiere al don que ha sido dado a Timoteo por medio de un mensaje profético cuando el colegio de los ancianos impuso sus manos sobre él. Este es un ejemplo de una «palabra» del Señor dada por medio del don de profecía en el Nuevo Testamento.

Oración

Señor, ayúdame a ejercitarme en la devoción (v.7b), a dedicarme a las Escrituras y dar ejemplo en todas las áreas de mi vida (vv.12–13).

Antiguo Testamento

Jeremías 40:7-42:22

Asesinato de Guedalías

7 Cuando todos los jefes y soldados del ejército que estaban en el campo se enteraron de que el rey de Babilonia había puesto a Guedalías hijo de Ajicán como gobernador del país, y de que le había confiado el cuidado de hombres, mujeres y niños, así como de los más pobres del país que no habían sido deportados a Babilonia, 8 fueron a Mizpa para presentarse ante Guedalías. Entre ellos estaban: Ismael hijo de Netanías, Johanán y Jonatán hijos de Carea, Seraías hijo de Tanjumet, los hijos de Efay de Netofa, y Jezanías, hijo de un hombre de Macá, y sus hombres. 9 Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán, les hizo este juramento a ellos y a sus tropas: «No teman a los babilonios. Si ustedes se quedan en el país y sirven al rey de Babilonia, les aseguro que les irá bien. 10 Yo me quedaré en Mizpa, para representarlos ante los babilonios que vengan hasta acá. Pero ustedes, comiencen a almacenar en recipientes vino, frutos de verano y aceite, y vivan en las ciudades que han ocupado.»

11 Todos los judíos que estaban en Moab, Amón y Edom, y en todos los otros países, se enteraron también de que el rey de Babilonia había dejado un remanente en Judá, y nombrado como gobernador a Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán. 12 Entonces todos estos judíos regresaron a la tierra de Judá, de todos los países donde estaban dispersos. Al llegar, se presentaron en Mizpa ante Guedalías, y también almacenaron vino y frutos de verano en abundancia.

13 Johanán hijo de Carea, y todos los demás jefes militares que estaban en el campo, se presentaron ante Guedalías en Mizpa, 14 y le dijeron:

—¿No sabes que Balís, rey de Amón, ha mandado a Ismael hijo de Netanías, para matarte?

Pero Guedalías hijo de Ajicán no les creyó. 15 Y allí en Mizpa, Johanán hijo de Carea le propuso en secreto a Guedalías:

—Déjame ir a matar a Ismael hijo de Netanías. ¡Nadie tiene que enterarse! ¿Por qué vamos a permitir que te asesine? Eso causaría la dispersión de todos los judíos que se han reunido a tu alrededor, y acabaría con lo que queda de Judá.

16 Pero Guedalías hijo de Ajicán le respondió a Johanán hijo de Carea:

—¡Ni lo pienses! ¡Lo que dices acerca de Ismael es mentira!

41En el mes séptimo Ismael, hijo de Netanías y nieto de Elisama, que era de estirpe real y había sido uno de los oficiales del rey, vino a Mizpa con diez hombres y se presentó ante Guedalías hijo de Ajicán. Y ahí en Mizpa, mientras comían juntos, 2 Ismael hijo de Netanías se levantó y, junto con los diez hombres que lo acompañaban, hirió a filo de espada a Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán, quitándole la vida. Así hicieron con quien había sido nombrado gobernador del país por el rey de Babilonia. 3 Ismael mató también a todos los judíos y soldados que se encontraban en Mizpa con Guedalías.

4 Al día siguiente del asesinato de Guedalías, cuando todavía nadie se había enterado, 5 llegaron de Siquén, Siló y Samaria ochenta hombres con la barba afeitada, la ropa rasgada, y el cuerpo lleno de cortaduras que ellos mismos se habían hecho. Traían ofrendas de cereales, e incienso, para presentarlas en la casa del Señor. 6 Desde Mizpa salió a su encuentro Ismael hijo de Netanías; iba llorando y, cuando los encontró, les dijo:

—Vengan a ver a Guedalías hijo de Ajicán.

7 Pero no habían llegado al centro de la ciudad cuando Ismael hijo de Netanías y sus secuaces los mataron y los arrojaron en una cisterna. 8 Había entre ellos diez hombres, que le rogaron a Ismael:

—¡No nos mates; tenemos escondidos en el campo trigo, cebada, aceite y miel!

Ismael accedió, y no los mató como a sus compañeros. 9 El rey Asá había hecho una fosa para defenderse de Basá, rey de Israel, y en esa fosa fue donde Ismael arrojó los cadáveres de los hombres que había matado, junto con Guedalías, llenándola de cadáveres.

10 Después Ismael se llevó en cautiverio a las hijas del rey y a todo el resto del pueblo que había quedado en Mizpa, a quienes Nabuzaradán, comandante de la guardia, había puesto bajo el mando de Guedalías hijo de Ajicán. Ismael hijo de Netanías salió con sus cautivos hacia el territorio de los amonitas.

11 Cuando Johanán hijo de Carea, y todos los jefes militares que estaban con él, se enteraron del crimen que había cometido Ismael hijo de Netanías, 12 reunieron a todos sus hombres y fueron a pelear contra él. Lo encontraron cerca del gran estanque que está en Gabaón. 13 Y sucedió que toda la gente que estaba con Ismael se alegró al ver a Johanán hijo de Carea, acompañado de todos los jefes militares. 14 Todo el pueblo que Ismael llevaba cautivo desde Mizpa se dio la vuelta y se fue con Johanán hijo de Carea. 15 Pero Ismael hijo de Netanías y ocho de sus hombres se escaparon de Johanán y huyeron hacia Amón.

16 Entonces Johanán hijo de Carea, junto con todos los jefes militares que lo acompañaban, tomaron y rescataron al resto del pueblo que desde Mizpa se había llevado Ismael hijo de Netanías, luego de haber asesinado a Guedalías hijo de Ajicán: eran soldados, mujeres, niños y altos funcionarios. 17 Se pusieron en marcha hasta llegar a Guerut Quimán, que está junto a Belén, desde donde pensaban continuar a Egipto 18 para huir de los babilonios. Estaban con temor, ya que Ismael hijo de Netanías había matado a Guedalías hijo de Ajicán, a quien el rey de Babilonia había nombrado gobernador del país.

Huida a Egipto

42Entonces se acercaron Johanán hijo de Carea y Azarías hijo de Osaías, junto con los jefes militares y todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande, 2 y le dijeron al profeta Jeremías:

—Por favor, atiende a nuestra súplica y ruega al Señor tu Dios por todos nosotros los que quedamos. Como podrás darte cuenta, antes éramos muchos, pero ahora quedamos sólo unos cuantos. 3 Ruega para que el Señor tu Dios nos indique el camino que debemos seguir, y lo que debemos hacer.

4 Jeremías les respondió:

—Ya los he oído. Voy a rogar al Señor, al Dios de ustedes, tal como me lo han pedido. Les comunicaré todo lo que el Señor me diga, y no les ocultaré absolutamente nada.

5 Ellos le dijeron a Jeremías:

—Que el Señor tu Dios sea un testigo fiel y verdadero contra nosotros, si no actuamos conforme a todo lo que él nos ordene por medio de ti. 6 Sea o no de nuestro agrado, obedeceremos la voz del Señor nuestro Dios, a quien te enviamos a consultar. Así, al obedecer la voz del Señor nuestro Dios, nos irá bien.

7 Diez días después, la palabra del Señor vino a Jeremías. 8 Éste llamó a Johanán hijo de Carea, a todos los jefes militares que lo acompañaban, y a todo el pueblo, desde el más chico hasta al más grande, 9 y les dijo: «Así dice el Señor, Dios de Israel, a quien ustedes me enviaron para interceder por ustedes: 10 “Si se quedan en este país, yo los edificaré y no los derribaré, los plantaré y no los arrancaré, porque me duele haberles causado esa calamidad. 11 No teman al rey de Babilonia, al que ahora temen —afirma el Señor —; no le teman, porque yo estoy con ustedes para salvarlos y librarlos de su poder. 12 Tendré compasión de ustedes, y de esa manera él también les tendrá compasión y les permitirá volver a su tierra.”

13 »Pero si desobedecen la voz del Señor, Dios de ustedes, y dicen: “No nos quedaremos en esta tierra, 14 sino que nos iremos a Egipto, donde no veremos guerra, ni escucharemos el sonido de la trompeta, ni pasaremos hambre, y allí nos quedaremos a vivir”, 15 entonces presten atención a la palabra del Señor, ustedes los que quedan en Judá: Así dice el SeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “Si ustedes insisten en trasladarse a Egipto para vivir allá, 16 la guerra que tanto temen los alcanzará, y el hambre que los aterra los seguirá de cerca hasta Egipto, y en ese lugar morirán. 17 Todos los que están empecinados en trasladarse a Egipto para vivir allá, morirán por la guerra, el hambre y la peste. Ninguno sobrevivirá ni escapará a la calamidad que haré caer sobre ellos.” 18 Porque así dice el Señor Todopoderoso, el Dios de Israel: “Así como se ha derramado mi ira y mi furor sobre los habitantes de Jerusalén, así se derramará mi furor sobre ustedes, si se van a Egipto. Se convertirán en objeto de maldición, de horror, de imprecación y de oprobio, y nunca más volverán a ver este lugar.”

19 »¡Remanente de Judá! El Señor les ha dicho que no vayan a Egipto. Sepan bien que hoy les hago una advertencia seria. 20 Ustedes cometieron un error fatal cuando me enviaron al Señor, Dios de ustedes, y me dijeron: “Ruega al Señor, nuestro Dios, por nosotros, y comunícanos todo lo que él te diga, para que lo cumplamos.” 21 Hoy se lo he hecho saber a ustedes, pero no han querido obedecer la voz del Señor su Dios en nada de lo que él me encargó comunicarles. 22 Por lo tanto, sepan bien que en el lugar donde quieren residir morirán por la guerra, el hambre y la peste.»

Comentario

3. Escucha cuidadosamente «las palabras» de los profetas

¿Has estado alguna vez en una situación en la que decidiste qué ibas a hacer y entonces buscaste una palabra de Dios para confirmar lo que ya habías decidido hacer en tu corazón?

A mí me ha pasado y no es bueno estar en esa situación. Ellos habían decidido que querían bajar a Egipto y querían que Jeremías les diera un mensaje de Dios confirmando que era lo correcto. Aquello llevó al desastre.

Jeremías era un profeta del Antiguo Testamento que tenía la reputación de escuchar «la palabra del Señor» (42:1-7).

Israel había llegado a uno de los momentos más bajos de su historia. Guedalías, quien había sido nombrado gobernador sobre el remanente del pueblo que no había partido al exilio (40:7), había sido asesinado (40:7 – 41:15). Puesto que las reservas de agua eran tan valiosas en Palestina, el daño provocado al sistema fue un acto de vandalismo particularmente irresponsable (41:9).

Johanán fue meticulosamente competente a la hora de lidiar con la situación, la cual requería de capacidades militares. Pero su único pensamiento era escapar a Egipto huyendo de lo que imaginaba que eran las inevitables represalias de los babilonios. Esta política iba a enfrentarlo con Jeremías.

Johanán y todos los oficiales del ejército acudieron a Jeremías para pedirle «que el Señor tu Dios nos indique el camino que debemos seguir, y lo que debemos hacer» (42:3).

La respuesta de Jeremías fue: «Voy a rogar al Señor, al Dios de ustedes, tal como me lo han pedido. Les comunicaré todo lo que el Señor me diga, y no les ocultaré absolutamente nada» (v.4).

La promesa de ellos fue: «Sea o no de nuestro agrado, obedeceremos la voz del Señor nuestro Dios» (v.6).

Es interesante subrayar que, incluso para Jeremías, la guía no vino instantáneamente en el fragor del momento, sino que «diez días después, la palabra del Señor vino a Jeremías» (v.7).

La transmitió fielmente: «Así dice el Señor…» (v.9). Les promete bendiciones si se quedan en aquella tierra (vv.10-12) y juicio si van a Egipto (v.13 en adelante).

Resultó que ya habían decidido lo que harían y simplemente querían que el Señor lo confirmara. Cometieron el error de no obedecer la palabra del Señor (v.21). ¡Qué vital es consultar al Señor antes de tomar decisiones y no después de tomarlas!

Oración

Señor, gracias porque nos hablas por medio de las Escrituras y los profetas. Ayúdame a escuchar cuidadosamente Tus palabras y obedecerlas.

Añadidos de Pippa

Pippa añade

Proverbios 25:17

«No frecuentes la casa de tu amigo; no sea que lo fastidies y llegue a aborrecerte».

La mayoría de los días muchas personas vienen a nuestra casa a reuniones o comidas. De momento… ¡aún lo disfruto!

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Referencias

Notas:

Escritura marcada (MSG) es tomada de la traducción bíblica The Message, no está traducida al español, se parafrasea.

Bill Bradfield, On Reading the Bible: Thoughts and Reflections of Over 500 Men and Women, (Dover Publications, 2005) p.121.

Unless otherwise stated, Scripture quotations taken from the Holy Bible, New International Version Anglicised, Copyright © 1979, 1984, 2011 Biblica, formerly International Bible Society. Used by permission of Hodder & Stoughton Publishers, an Hachette UK company. All rights reserved. «NIV» is a registered trademark of Biblica. UK trademark number 1448790.

Scripture quotations marked (AMP) taken from the Amplified® Bible, Copyright © 1954, 1958, 1962, 1964, 1965, 1987 by The Lockman Foundation. Used by permission. (www.Lockman.org)

Scripture marked (MSG) taken from The Message. Copyright © 1993, 1994, 1995, 1996, 2000, 2001, 2002. Used by permission of NavPress Publishing Group.

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