Día 301

Contradicciones complejas

Sabiduría Proverbios 26:3-12
Nuevo Testamento Tito 2:1-15
Antiguo Testamento Habacuc 1:1-3:19

Introducción

Con frecuencia escuché decir que «la Biblia está llena de contradicciones». Ciertamente, es verdad que hay muchas contradicciones aparentes.

Cuando te enfrentes a contradicciones complejas:

  • Busca armonizar las contradicciones complejas con el mensaje de la Biblia como un todo
  • Evita medios artificiales de armonización
  • Sé paciente, prepárate para esperar y vivir con contradicciones sin resolver
Sabiduría

Proverbios 26:3-12

3 El látigo es para los caballos,
el freno para los asnos,
y el garrote para la espalda del necio.

4 No respondas al necio según su necedad,
o tú mismo pasarás por necio.

5 Respóndele al necio como se merece,
para que no se tenga por sabio.
6 Enviar un mensaje por medio de un necio
es como cortarse los pies o sufrir violencia.

7 Inútil es el proverbio en la boca del necio
como inútiles son las piernas de un tullido.

8 Rendirle honores al necio es tan absurdo
como atar una piedra a la honda.

9 El proverbio en la boca del necio
es como espina en la mano del borracho.

10 Como arquero que hiere a todo el que pasa
es quien contrata al necio en su casa.

11 Como vuelve el perro a su vómito,
así el necio insiste en su necedad.

12 ¿Te has fijado en quien se cree muy sabio?
Más se puede esperar de un necio que de gente así.

Comentario

1. ¿Responder o no responder?

Las palabras «necio», «necedad» y «locura» aparecen 96 veces en la versión inglesa del libro de los Proverbios. El necio es lo opuesto a la persona sabia elogiada por el autor de los Proverbios.

Este capítulo dice:

  • «No respondas al necio según su necedad, o tú mismo pasarás por necio» (v.4).
  • «Respóndele al necio como se merece, para que no se tenga por sabio» (v.5).

Esta no podría ser una contradicción aparente más clara. Si los dos versículos aparecieran en diferentes secciones de la Biblia, serían señalados como una contradicción obvia. Pero el hecho de que aparezcan juntos, sugiere que a los ojos del autor no había ninguna contradicción de hecho.

Con frecuencia, las críticas pueden ser de extrema ayuda y se puede aprender de ellas. Pero a veces, las críticas vienen de la ignorancia (de los «necios»). ¿Cómo respondemos? Hay una tensión: por un lado, no queremos responder porque, en un sentido, es rebajarse al nivel de quien critica (el necio, v.4).

Por otro lado, queremos responder porque de lo contrario, el que critica puede sentir que está en lo correcto y pasar «por sabio» (v.5).

Puede ser perfectamente que el autor de Proverbios esté sirviéndose de un dilema para resaltar algo con humor; pero a la hora de hablar con necios, ya respondas o calles, no puedes ganar.

Es muy tentador pensar que el necio es otro y no yo. Si pensamos esto, entonces estamos entre los que se «tienen por sabios»: «¿Te has fijado en quien se cree muy sabio? Más se puede esperar de un necio que de gente así» (v.12). Este es el aguijón en la cola. Después de hacernos sonreír mostrando lo tontos que pueden ser los necios, ¡se nos recuerda que cuando nos creemos sabios, entonces estamos peor que los necios!

Oración

Señor, presérvame de ser sabio a mis ojos. Dame sabiduría en todas mis decisiones y en cómo respondo a mis críticos.

Nuevo Testamento

Tito 2:1-15

Lo que se debe enseñar

2Tú, en cambio, predica lo que va de acuerdo con la sana doctrina. 2 A los ancianos, enséñales que sean moderados, respetables, sensatos, e íntegros en la fe, en el amor y en la constancia.

3 A las ancianas, enséñales que sean reverentes en su conducta, y no calumniadoras ni adictas al mucho vino. Deben enseñar lo bueno 4 y aconsejar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos, 5 a ser sensatas y puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sumisas a sus esposos, para que no se hable mal de la palabra de Dios.

6 A los jóvenes, exhórtalos a ser sensatos. 7 Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo. Cuando enseñes, hazlo con integridad y seriedad, 8 y con un mensaje sano e intachable. Así se avergonzará cualquiera que se oponga, pues no podrá decir nada malo de nosotros.

9 Enseña a los esclavos a someterse en todo a sus amos, a procurar agradarles y a no ser respondones. 10 No deben robarles sino demostrar que son dignos de toda confianza, para que en todo hagan honor a la enseñanza de Dios nuestro Salvador.

11 En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación 12 y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, 13 mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. 14 Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.

15 Esto es lo que debes enseñar. Exhorta y reprende con toda autoridad. Que nadie te menosprecie.

Comentario

2. «Aburrido» o «sin atractivo»?

Para que el cristianismo sea atractivo y creíble para el mundo, los cristianos deben vivir una vida auténtica y atractiva.

Pablo escribe a Tito que de todas las maneras debemos «honrar la enseñanza de Dios nuestro Salvador*»* (v.10) para hacerla atractiva. Las instrucciones que da acerca de enseñar a las mujeres cómo ser reverentes, templadas, puras, amables y todo lo demás, son para que «no se hable mal de la palabra de Dios» (v.5).

De manera similar, las instrucciones que da a Tito sobre el autocontrol, la integridad y demás, son para que nadie pueda «decir nada malo de nosotros» (v.8).

Pero, al leer sus instrucciones, vemos que son justamente lo contrario a lo que nuestra cultura del siglo XXI considera atractivo. Habla de la «sana doctrina» (v.1), ser moderados (v.2), sensatos (v.2), íntegros en la fe (v.2), reverentes (v.3), no adictos a demasiado vino (v.3), virtuosas y puras (v.5, MSG), de vidas disciplinadas (v.5, MSG), que muestren integridad, seriedad y decoro en el hablar (vv.7–8), diciendo «No» a la impiedad y las pasiones mundanas, viviendo una vida de justicia, piedad y dominio propio (v.12).

Todo esto suena muy poco atractivo para los oídos modernos. Pero cuando de hecho vemos una persona así —como la madre Teresa o el papa Francisco, por nombrar dos— resulta muy atractivo. A nuestra cultura le disgusta la idea de santidad, pero cuando la gente ve una vida santa se siente cautivada por ella. La verdadera «santidad» es cuando dejas a cada persona más viva que cuando la encontraste.

Hay algo hermoso acerca de una vida de «dignidad y sabiduría», «sana fe» y «amor» (v.2, MSG); gente que son «modelos de bondad» y «virtuosos y puros» (vv.3,5, MSG); vidas en las que brilla el buen carácter en acción; «vidas llenas de Dios que honran a Dios» (v.12, MSG).

Jesús murió por mí y por ti «para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien» (v.14).

Oración

Señor, ayúdame a hacer mi enseñanza sobre Ti atractiva mediante mi vida y mi amor.

Antiguo Testamento

Habacuc 1:1-3:19

1Ésta es la profecía que el profeta Habacuc recibió en visión.

La primera queja de Habacuc

2 ¿Hasta cuándo, Señor, he de pedirte ayuda
sin que tú me escuches?
¿Hasta cuándo he de quejarme de la violencia
sin que tú nos salves?
3 ¿Por qué me haces presenciar calamidades?
¿Por qué debo contemplar el sufrimiento?
Veo ante mis ojos destrucción y violencia;
surgen riñas y abundan las contiendas.
4 Por lo tanto, se entorpece la ley
y no se da curso a la justicia.
El impío acosa al justo,
y las sentencias que se dictan son injustas.

La respuesta del

5 «¡Miren a las naciones!
¡Contémplenlas y quédense asombrados!
Estoy por hacer en estos días cosas tan sorprendentes
que no las creerán aunque alguien se las explique.
6 Estoy incitando a los caldeos,
ese pueblo despiadado e impetuoso,
que recorre toda la tierra
para apoderarse de territorios ajenos.
7 Son un pueblo temible y espantoso,
que impone su propia justicia y grandeza.
8 Sus caballos son más veloces que leopardos,
más feroces que lobos nocturnos.
Su caballería se lanza a todo galope;
sus jinetes vienen de muy lejos.
¡Caen como buitres sobre su presa!
9 Vienen en son de violencia;
avanzan sus hordas como el viento del desierto,
hacen prisioneros como quien recoge arena.
10 Ridiculizan a los reyes,
se burlan de los gobernantes;
se ríen de toda ciudad amurallada,
pues construyen terraplenes y la toman.
11 Son un viento que a su paso arrasa todo;
su pecado es hacer de su fuerza un dios.»

La segunda queja de Habacuc

12 ¡Tú, Señor, existes desde la eternidad!
¡Tú, mi santo Dios, eres inmortal!
Tú, Señor, los has puesto para hacer justicia;
tú, mi Roca, los has puesto para ejecutar tu castigo.
13 Son tan puros tus ojos que no puedes ver el mal;
no te es posible contemplar el sufrimiento.
¿Por qué entonces toleras a los traidores?
¿Por qué guardas silencio
mientras los impíos se tragan a los justos?
14 Has hecho a los hombres como peces del mar,
como reptiles que no tienen jefe.
15 Babilonia los saca a todos con anzuelo,
los arrastra con sus redes,
los recoge entre sus mallas,
y así se alegra y regocija.
16 Por lo tanto, ofrece sacrificios a sus redes
y quema incienso a sus mallas,
pues gracias a sus redes su porción es sabrosa
y su comida es suculenta.
17 ¿Continuará vaciando sus redes
y matando sin piedad a las naciones?

2Me mantendré alerta,
me apostaré en los terraplenes;
estaré pendiente de lo que me diga,
de su respuesta a mi reclamo.

La respuesta del

2 Y el Señor me respondió:

«Escribe la visión,
y haz que resalte claramente en las tablillas,
para que pueda leerse de corrido.
3 Pues la visión se realizará en el tiempo señalado;
marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse.
Aunque parezca tardar, espérala;
porque sin falta vendrá.

4 »El insolente no tiene el alma recta,
pero el justo vivirá por su fe.
5 Además, la riqueza es traicionera;
por eso el soberbio no permanecerá.
Pues ensancha su garganta, como el sepulcro,
y es insaciable como la muerte.
Reúne en torno suyo a todas las naciones
y toma cautivos a todos los pueblos.
6 Y éstos lo harán objeto de burla
en sus sátiras y adivinanzas.

»¡Ay del que se hace rico con lo ajeno
y acumula prendas empeñadas!
¿Hasta cuándo seguirá con esta práctica?
7 ¿No se levantarán de repente tus acreedores?
¿No se despertarán para sacudirte
y despojarte con violencia?
8 Son tantas las naciones que has saqueado,
que los pueblos que se salven te saquearán a ti;
porque es mucha la sangre que has derramado,
y mucha tu violencia contra este país,
contra esta ciudad y sus habitantes.

9 »¡Ay del que llena su casa de ganancias injustas
en un intento por salvar su nido
y escapar de las garras del infortunio!

10 »Son tus maquinaciones la vergüenza de tu casa:
exterminaste a muchas naciones,
pero causaste tu propia desgracia.
11 Por eso hasta las piedras del muro claman,
y resuenan las vigas del enmaderado.

12 »¡Ay del que construye una ciudad con asesinatos
y establece un poblado mediante el crimen!
13 ¿No ha determinado el SeñorTodopoderoso
que los pueblos trabajen para el fuego
y las naciones se fatiguen por nada?
14 Porque así como las aguas cubren los mares,
así también se llenará la tierra
del conocimiento de la gloria del Señor.

15 »¡Ay de ti, que emborrachas a tu prójimo!
¡Ay de ti, que lo embriagas con vino
para contemplar su cuerpo desnudo!
16 Con esto te has cubierto de ignominia y no de gloria.
¡Pues bebe también tú, y muestra lo pagano que eres!
¡Que se vuelque sobre ti la copa de la diestra del Señor,
y sobre tu gloria, la ignominia!
17 ¡Que te aplaste la violencia que cometiste contra el Líbano!
¡Que te abata la destrucción que hiciste de los animales!
¡Porque es mucha la sangre que has derramado,
y mucha tu violencia contra este país,
contra esta ciudad y sus habitantes!

18 »¿De qué sirve una imagen,
si quien la esculpe es un artesano?
¿De qué sirve un ídolo fundido,
si tan sólo enseña mentiras?
El artesano que hace ídolos que no pueden hablar
sólo está confiando en su propio artificio.
19 ¡Ay del que le dice al madero: “Despierta”,
y a la piedra muda: “Levántate”!
Aunque están recubiertos de oro y plata,
nada pueden enseñarle,
pues carecen de aliento de vida.
20 En cambio, el Señor está en su santo templo;
¡guarde toda la tierra silencio en su presencia!»

La oración de Habacuc

3Oración del profeta Habacuc. Según sigionot.

2 Señor, he sabido de tu fama;
tus obras, Señor, me dejan pasmado.
Realízalas de nuevo en nuestros días,
dalas a conocer en nuestro tiempo;
en tu ira, ten presente tu misericordia.

3 De Temán viene Dios,
del monte de Parán viene el Santo.
Su gloria cubre el cielo
y su alabanza llena la tierra.
4 Su brillantez es la del relámpago;
rayos brotan de sus manos;
¡tras ellos se esconde su poder!
5 Una plaga mortal lo precede,
un fuego abrasador le sigue los pasos.
6 Se detiene, y la tierra se estremece;
lanza una mirada, y las naciones tiemblan.
Se desmoronan las antiguas montañas
y se desploman las viejas colinas,
pero los caminos de Dios son eternos.
7 He visto afligidos los campamentos de Cusán,
y angustiadas las moradas de Madián.

8 ¿Te enojaste, oh Señor, con los ríos?
¿Estuviste airado contra las corrientes?
¿Tan enfurecido estabas contra el mar
que cabalgaste en tus caballos
y montaste en tus carros victoriosos?
9 Descubriste tu arco,
llenaste de flechas tu aljaba.
Tus ríos surcan la tierra;
10 las montañas te ven y se retuercen.
Pasan los torrentes de agua,
y ruge el abismo, levantando sus manos.
11 El sol y la luna se detienen en el cielo
por el fulgor de tus veloces flechas,
por el deslumbrante brillo de tu lanza.
12 Indignado, marchas sobre la tierra;
lleno de ira, trillas a las naciones.

13 Saliste a liberar a tu pueblo,
saliste a salvar a tu ungido.
Aplastaste al rey de la perversa dinastía,
¡lo desnudaste de pies a cabeza!
14 Con tu lanza les partiste la cabeza a sus guerreros,
que enfurecidos querían dispersarme,
que con placer arrogante se lanzaron contra mí,
como quien se lanza contra un pobre indefenso.
15 Pisoteaste el mar con tus corceles,
agitando las inmensas aguas.

16 Al oírlo, se estremecieron mis entrañas;
a su voz, me temblaron los labios;
la carcoma me caló en los huesos,
y se me aflojaron las piernas.
Pero yo espero con paciencia
el día en que la calamidad
vendrá sobre la nación que nos invade.
17 Aunque la higuera no dé renuevos,
ni haya frutos en las vides;
aunque falle la cosecha del olivo,
y los campos no produzcan alimentos;
aunque en el aprisco no haya ovejas,
ni ganado alguno en los establos;
18 aun así, yo me regocijaré en el Señor,
¡me alegraré en Dios, mi libertador!

19 El Señor omnipotente es mi fuerza;
da a mis pies la ligereza de una gacela
y me hace caminar por las alturas.

Al director musical. Sobre instrumentos de cuerda.

Comentario

3. ¿Fe y dudas?

¿Son compatibles con la fe las dudas, los cuestionamientos y los miedos? ¿Estás teniendo problemas con tu matrimonio (o falta de él), tu familia, tu trabajo, tu salud, tus finanzas o una combinación de todas estas? ¿Te hace esto dudar de la existencia de Dios? ¿Deberías dejar de creer?

Mucha gente ve la fe como algo incuestionable. Ellos piensan que la fe y las dudas son realidades opuestas. De hecho, la fe y las dudas son dos caras de la misma moneda. No hay duda de que 2 + 2 = 4, pero no hace falta ninguna fe para creerlo. Por otro lado, creer que alguien te ama es algo que está abierto a un elemento de duda. Poner tu fe en Dios es similar a amar a una persona. Siempre se da la posibilidad de la duda. Sin la duda, la fe no sería fe.

De la misma manera, no está mal cuestionar a Dios dentro del contexto de la fe. El libro de Habacuc empieza con un hombre que cree, pero que aun así cuestiona. Termina con una fuerte expresión de fe que difícilmente se iguala en ninguna otra parte del Antiguo Testamento.

Habacuc contempló el mundo y se quedó perplejo y lleno de temor. Vio «violencia» (1:2), «injusticia» (v.3a), «destrucción» (v.3c), «riñas» y «contiendas» (v.3d). Pero a él no le parecía que el Señor estuviera haciendo nada al respecto (vv.2-4). Vio el dolor y el sufrimiento y se preguntó: «Hasta cuándo, Señor \[…\]**? ¿Por qué… ?» (vv.2-3).

Llevó el problema ante Dios e hizo preguntas auténticas de corazón. Dios le respondió que estaba haciendo algo portentoso, pero no lo que Habacuc esperaba (v.5). Estaba incitando a los caldeos (v.6). En consecuencia, Israel sería superado e iría al exilio.

Habacuc se quedó perplejo. Seguro que Dios tenía el control de todo y era todopoderoso (v.12), pero ¿cómo podía un Dios puro usar a los crueles e idólatras caldeos para castigar a una nación piadosa? «Señor, los has puesto para hacer justicia; tú, mi Roca, los has puesto para ejecutar tu castigo. Son tan puros tus ojos que no puedes ver el mal; no te es posible contemplar el sufrimiento. ¿Por qué entonces toleras a los traidores? ¿Por qué guardas silencio mientras los impíos se tragan a los justos?» (vv.12-13). Habacuc no pareció conseguir una respuesta directa. Pero trajo sus quejas y perplejidades ante Dios, así como sus problemas, y allí los dejó mientras esperaba (2:1).

Dios le dijo que primero escribiera la visión (v.2). Cuando sientas a Dios hablándote y dándote una visión, es bueno que la escribas para que puedas tenerla como referencia y aferrarte a ella más adelante. En segundo lugar, Dios le dijo que podría ser que tuviera que esperar a recibir la respuesta: «Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá» (v.3).

Dios quiere que traigas tus dudas y preguntas ante Él. Puede que no siempre obtengas respuestas inmediatas a todas ellas. Mientras esperas respuesta, estás llamado a confiar en Dios aunque no entiendas del todo lo que Él está haciendo.

La fe conlleva creer lo que Dios ha dicho a pesar de las dificultades a las que te enfrentes: «El justo vivirá por su fe» (v.4). Habacuc previó que el juicio llegaría a los impíos babilonios. También vio que, un día, los malhechores sería destruidos y «así como las aguas cubren los mares, así también se llenará la tierra del conocimiento de la gloria del Señor» (v.14). Vio el triunfo final del bien sobre el mal.

Hasta ese momento, resolvió permanecer cerca del Señor pasara lo que pasara.

Se comprometió a alabarlo y no quejarse. Resolvió adoptar la visión a largo plazo y ser paciente. Resolvió regocijarse fueran cuales fueran las circunstancias. Se comprometió con la fe, aunque no hubiera fruto (3:17-19).

A Dios no le importa tanto la cosecha como le importa tu corazón. Aunque no puedas encontrar nada más, puedes regocijarte de tu relación con el Señor. Habacuc dice: «Yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador!» (v.18). Dios hizo de él alguien de pisada firme y corazón liviano: «El Señor omnipotente es mi fuerza; da a mis pies la ligereza de una gacela y me hace caminar por las alturas» (v.19).

Como escribe Joyce Meyer: «Tenemos que permitir que nuestras dificultades nos ayuden a desarrollar “pies de gacela”. Cuando tengamos pies de gacela, no nos quedaremos paralizados por el terror al enfrentarnos a nuestros problemas. En vez de eso, caminaremos y progresaremos en medio de nuestros conflictos, sufrimientos, responsabilidades o lo que sea que nos esté intentando retener».

Oración

Señor, gracias porque quieres que sea honesto contigo y te exprese mis dudas y preguntas. Ayúdame a confiar completamente en Ti a la hora de llevar mis preguntas ante Ti, y a regocijarme en Ti incluso cuando no veo una respuesta.

Añadidos de Pippa

Pippa añade

Habacuc 3:17–18

«Aunque la higuera no florezca, ni haya frutos en las vides;

aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos; aun así, yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador!».

Recuerdo a Andrew White (el pastor de Baghdad) hablando de este pasaje después de que su cuidad y su iglesia fueran bombardeadas. Su fe y su trabajo en Irak son muy inspiradores. Me siento profundamente desafiada por los cristianos que viven en lugares como Irak y Siria perseverando a pesar de la aterradora amenaza del Daesh, rodeados de persecución y sufrimiento. Para mi es fácil regocijarme, pero el hecho de que ellos puedan hacerlo me hace sentir muy pequeña.

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Referencias

Notas:

Escritura marcada (MSG) es tomada de la traducción bíblica The Message, no está traducida al español, se parafrasea.

Joyce Meyer, La Biblia de la vida diaria, (Casa creación 2010).

Unless otherwise stated, Scripture quotations taken from the Holy Bible, New International Version Anglicised, Copyright © 1979, 1984, 2011 Biblica, formerly International Bible Society. Used by permission of Hodder & Stoughton Publishers, an Hachette UK company. All rights reserved. «NIV» is a registered trademark of Biblica. UK trademark number 1448790.

Scripture quotations marked (AMP) taken from the Amplified® Bible, Copyright © 1954, 1958, 1962, 1964, 1965, 1987 by The Lockman Foundation. Used by permission. (www.Lockman.org)

Scripture marked (MSG) taken from The Message. Copyright © 1993, 1994, 1995, 1996, 2000, 2001, 2002. Used by permission of NavPress Publishing Group.

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